El precio original era: 199,00 €.99,00 €El precio actual es: 99,00 €.
Precioso vestido largo con cintura péplum y bajo con volante. Cierre posterior con cremallera invisible.
La modelo lleva talla S y mide 1.73 cm
Diseñado y confeccionado íntegramente en España
Composición: 100% algodón
Encuentra tu talla ideal. Si dudas, mídete y puedes ver dentro del tallaje que estás.
Puedes realizar una consulta más detallada sobre una prenda en concreto a través de Whatsapp haciendo clic en este enlace o por mail info@ezelma.com
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TALLA UK PECHO CINTURA CADERA
XS (34) 6 86 68 92
S (36) 8 90 72 96
M (38) 10 94 76 100
L (40) 12 98 80 104
XL (42) 14 102 84 108
Envío gratuito a partir de 150€ en península
Dispones de 14 días desde la recepción para solicitar un cambio o devolución con reembolso del dinero.
Plazos de entrega
Península: 1–10 días laborables
Baleares y Europa: +5 días adicionales
El primer cambio de talla es totalmente gratuito
Hay eventos donde uno se prepara con calma y hay eventos donde el vestido tiene que hacer su parte del trabajo. Cuando sabes que la jornada va a ser larga, que habrá fotos, que te sentarás, bailarás y llegarás al final de pie, necesitas una prenda que no te obligue a estar pendiente de ella. El Vestido Liria existe para eso: para que tú estés en el momento y la prenda, sencillamente, acompañe.
La diferencia entre llegar a un evento sintiéndote bien y llegar recalculando si el vestido funciona es más grande de lo que parece. Cuando la silueta responde a tu cuerpo en lugar de ignorarlo, esa duda desaparece antes de cruzar la puerta.
El Vestido Liria trabaja con una cintura péplum que define sin comprimir. El vuelo suave que nace desde la cadera no necesita ajustes: cae donde tiene que caer. El largo hasta el suelo y el volante en el bajo añaden movimiento sin que tú tengas que hacer nada. Entras al salón y la prenda ya ha hecho su trabajo.
Lo que ocurre realmente es que cuando una prenda encaja bien en lo técnico —patronaje, caída, punto de cintura— la seguridad llega sola, sin esfuerzo. No es magia: es confección pensada. El Vestido Liria se construye sobre esa premisa, y se nota desde el primer momento en que te lo pones frente al espejo.
La pregunta «¿es apropiado para lo que tengo?» es la que más paraliza antes de confirmar una compra. Con el Vestido Liria la respuesta es amplia y concreta al mismo tiempo.
El largo maxi y la silueta con péplum lo sitúan en una franja de formalidad alta, pero el algodón —tejido con cuerpo y respirabilidad— lo aleja del protocolo estricto. Eso lo hace especialmente útil en bodas de jardín o exterior, en ceremonias de mañana o tarde, en cócteles de empresa, en bautizos y comuniones donde el código de vestimenta pide presencia sin rigidez.
En primavera y verano, el algodón regula la temperatura mejor que los tejidos sintéticos, lo que se traduce en comodidad real durante horas. La cremallera invisible en la espalda mantiene la línea limpia tanto de frente como al alejarte. El volante en el bajo acompaña cada paso sin convertirse en un obstáculo.
Si tu evento es de tarde-noche con algo de brisa, una chaqueta de punto fino o un chal en tono neutro cierra el look sin añadir peso visual. El Vestido Liria tiene ese punto de equilibrio que hace que las capas encajen, no sobren.
El algodón tiene un peso reconocible: ni demasiado ligero para perder cuerpo, ni demasiado denso para sentir calor. El Vestido Liria cae desde la cintura con esa consistencia que hace que el bajo se mueva de forma resuelta, no flotante. Cuando caminas, la tela acompaña el paso; cuando te paras, se asienta sola.
La cintura péplum no aprieta. Abraza en el punto justo y luego libera. Eso importa especialmente en eventos donde comerás, bailarás y pasarás horas de pie: al final de la noche el vestido sigue sintiéndose igual que al principio.
Sentarse en el Vestido Liria no requiere planificación. El largo y el corte permiten cruzar las piernas, levantarse, subir unos peldaños sin tener que calcular el gesto. Es el tipo de libertad que no se nota hasta que no la tienes, y que se echa de menos cuando llevas una prenda que no la ofrece.
El tallaje de Ezelma se trabaja sobre patrones propios, no sobre tablas de tallas estándar de cadenas internacionales. Eso significa que las medidas están pensadas para el cuerpo real de una mujer española adulta, con sus proporciones y sus curvas, no para una media estadística global.
Para el Vestido Liria las medidas más relevantes son el contorno de pecho, el contorno de cintura y el contorno de cadera. La cintura péplum tiene cierto margen de movimiento, pero el punto de ajuste está bien definido: si estás en un límite entre dos tallas, escríbenos antes de pedir.
Medirte en casa no lleva más de un minuto: una cinta métrica de costura (o una cuerda y una regla), ropa interior y posición normal, sin tensar ni aflojar. Si no tienes cinta, te mandamos una referencia de cómo hacerlo con lo que tengas en casa.
La modelo que lleva el Vestido Liria en las fotos mide 1,73 cm y viste talla S. Es el punto de partida más honesto que podemos darte para visualizar la caída y el largo real de la prenda sobre una figura concreta.
Si tienes cualquier duda sobre tu medida, el equipo de Ezelma responde por WhatsApp antes de que compres, no después. Puedes enviarnos tus medidas o incluso una foto de referencia y te decimos con criterio qué talla pedir. No hay prisa ni compromiso por preguntar.
En producción masiva, un patrón se diseña una vez y se replica en decenas de miles de unidades. El margen de error en el ajuste de cada prenda es asumido desde el origen: se sabe que no todas quedarán igual, y se acepta. El coste de esa decisión lo paga quien se lo pone.
El Vestido Liria se produce en series cortas en un taller en España. Eso cambia varias cosas a la vez: el patrón se puede revisar entre colecciones, las terminaciones se supervisan pieza a pieza, y la cremallera invisible —un elemento que en producción rápida suele ser el primero que falla— se coloca con tiempo y precisión.
El algodón que se usa en el Vestido Liria se elige por cómo cae y cómo se comporta lavado tras lavado, no por ser la opción más económica disponible. Eso se nota en la vida útil de la prenda: no es un vestido para una temporada, es un vestido que, bien cuidado, va a seguir funcionando.
En una cadena grande, ese nivel de decisión sobre materiales y patronaje no existe porque el sistema no lo permite. En un taller pequeño, es simplemente cómo se trabaja.
Look clásico — boda o comunión de tarde, primavera
El Vestido Liria en su silueta maxi con péplum pide calzado de tacón en tono nude o marfil para alargar la línea sin competir con el volante del bajo. Una sandalia de tiras finas funciona mejor que un zapato cerrado: deja que el bajo de la falda sea el protagonista visual. Como complemento, una pamela de ala media o un tocado discreto en el mismo tono del zapato. Pendientes largos en perla o dorado suave, bolso de mano pequeño. Este conjunto sitúa el Vestido Liria en el rango de invitada de ceremonia sin esfuerzo y sin riesgo de equivocarse.
Look moderno — cóctel de tarde, otoño
Combina el Vestido Liria con una blazer en tono neutro —camel, beige tostado o gris piedra— de corte recto o ligeramente entallado. El péplum queda visible bajo la blazer si esta llega hasta la cadera, lo que añade un punto de contraste de silueta interesante. Zapato de tacón bajo o kitten heel en negro o marrón. Sin tocado; en su lugar, pendientes de volumen moderado en metal cepillado. Bolso estructurado pequeño. El resultado es una versión más urbana del Vestido Liria que funciona en eventos con código de vestimenta profesional elevado.
Look relajado — boda de jardín o bautizo, verano, mediodía
Deja que el Vestido Liria respire solo: sin capa encima. Sandalia plana con tira a la altura del tobillo en tono tierra o trenzada en raffia. Un sombrero de paja de ala media —no de playa— o simplemente el pelo recogido sin adornos. Aretes pequeños en dorado mate. Cesta o bolso de rafia de mano. Este conjunto es la versión más desenfadada del Vestido Liria, adecuada para ceremonias diurnas en exteriores donde el calor pide comodidad sin renunciar a la presencia que pide el evento.
El Vestido Liria se confecciona íntegramente en España. Eso no es solo un dato de origen: es una descripción de cómo funciona el proceso.
En un taller pequeño, cada prenda pasa por las manos de la misma persona o del mismo equipo reducido en todas sus fases. El corte, la costura, la colocación de la cremallera invisible, el acabado del bajo con volante: todo se supervisa en el mismo espacio. Cuando hay una decisión de patronaje que no encaja del todo, se corrige antes de que llegue a producción, no después.
Ese nivel de control es lo que permite que el péplum del Vestido Liria caiga siempre en el mismo punto, que la cremallera no se note por fuera ni se fuerce por dentro, y que el volante del bajo tenga el vuelo justo para moverse sin enredarse. No es casualidad: es el resultado directo de producir en unidades contadas, con tiempo para revisar.
El Vestido Liria se produce en series limitadas. No porque sea una estrategia de marketing, sino porque así funciona un taller de confección que prioriza la calidad sobre el volumen.
Eso tiene una consecuencia directa para ti: la probabilidad de coincidir con otra invitada en el mismo vestido es muy baja. No porque el diseño sea excéntrico o difícil de llevar, sino porque el número de unidades en circulación es pequeño por definición.
Cuando el Vestido Liria de tu talla ya no está disponible, no vuelve a reponer en la misma temporada. Si lo tienes en el carrito y dudas, ten en cuenta ese dato. No es urgencia: es simplemente cómo funciona la producción limitada.
El algodón del Vestido Liria agradece el lavado a mano o en programa delicado a 30 grados, boca abajo y en bolsa de ropa delicada si usas lavadora. Centrifugado corto o sin centrifugado para preservar la forma del volante y del péplum.
Para planchar, temperatura media con vapor por el revés de la tela. El algodón recupera su caída con el vapor antes incluso de que el hierro lo toque, así que no hace falta forzar. Si viajas con el Vestido Liria al evento, transpórtalo en percha dentro de una funda de ropa o doblado con papel de seda en el bajo para que el volante no coja marca.
En el armario, cuélgalo siempre. Doblado durante meses, el algodón de gramaje medio puede marcar las líneas de pliegue. Una percha ancha, preferiblemente acolchada, preserva los hombros y el cuerpo del vestido en su forma original. Con estos cuidados básicos, el Vestido Liria puede acompañarte durante muchas temporadas sin perder presencia.
Si tienes cualquier duda antes de confirmar tu pedido, el equipo de Ezelma está disponible por WhatsApp para ayudarte a elegir con criterio. No hay prisa, no hay presión: hay personas reales detrás de cada ficha, dispuestas a acompañarte en la decisión.