139,00 €
Falda larga con doble lazada frontal, tejido color verde con estampado en cachemir.
La modelo lleva talla S y mide 1,70 cm
Diseñado y confeccionado íntegramente en España
Composición: 100% poliéster
Encuentra tu talla ideal. Si dudas, mídete y puedes ver dentro del tallaje que estás.
Puedes realizar una consulta más detallada sobre una prenda en concreto a través de Whatsapp haciendo clic en este enlace o por mail info@ezelma.com
¡Estaremos encantadas de ayudarte!
TALLA UK PECHO CINTURA CADERA
XS (34) 6 86 68 92
S (36) 8 90 72 96
M (38) 10 94 76 100
L (40) 12 98 80 104
XL (42) 14 102 84 108
Envío gratuito a partir de 150€ en península
Dispones de 14 días desde la recepción para solicitar un cambio o devolución con reembolso del dinero.
Plazos de entrega
Península: 1–10 días laborables
Baleares y Europa: +5 días adicionales
El primer cambio de talla es totalmente gratuito
Hay eventos donde la ropa tiene que hacer su trabajo sin que tú tengas que ocuparte de ella. Donde el objetivo es estar presente, conversar, moverse, y no pensar ni una sola vez en si algo te tira, se arruga o pierde la forma a mitad de tarde. La Falda Rania está pensada exactamente para eso: para que entres, te muevas y termines la jornada con la misma presencia con la que empezaste.
La diferencia entre llegar a un evento sintiéndote bien y llegar recalculando si lo que llevas funciona es, en muchos casos, una cuestión de silueta y de cómo se resuelve la cintura. La Falda Rania trabaja exactamente ese punto: la doble lazada frontal no es solo un detalle estético, es el elemento que ajusta y define la cintura de forma que tú controlas. Puedes llevarla más ceñida o con más holgura según cómo te sientas ese día, y en ambos casos la prenda mantiene su presencia.
El largo de la falda construye una línea que alarga sin esfuerzo. El estampado en cachemir sobre fondo verde no compite con el entorno: lo complementa. Es un patrón con carácter propio, reconocible, que no necesita ser el centro de nada para sostener una imagen completa.
Cuando cruzas la puerta de un salón, de una iglesia o de una terraza al atardecer con la Falda Rania, la pregunta «¿estoy bien vestida para esto?» ya no tiene espacio. Y eso, en un evento donde la cabeza tiene mil cosas en las que pensar, vale mucho.
La Falda Rania encaja en el rango más amplio de la moda ceremonial femenina: desde una boda civil en jardín hasta un cóctel de tarde, pasando por una comunión de formato más informal o una cena de gala en interior. El largo maxi y la paleta de color verde con estampado cachemir la sitúan en un punto intermedio preciso: es una falda con personalidad, pero sin estridencia de tono.
En primavera y verano, el tejido de poliéster de 100% trabaja a favor de la comodidad térmica en exteriores. En otoño, admite capas encima —una blazer estructurada, un cárdigan fino— sin que la falda pierda su protagonismo visual.
Es una prenda que resuelve el eterno dilema del código de vestimenta «elegante pero no de gala»: suficientemente formal para no quedarte corta, suficientemente desenfadada en su estampado para no parecer demasiado. El tipo de evento donde la Falda Rania trabaja mejor es aquel donde quieres ir bien sin parecer que te has esforzado en exceso. Ese equilibrio es difícil de encontrar, y esta falda lo tiene resuelto desde el patronaje.
El largo maxi de la Falda Rania cae limpio desde la cintura hacia abajo. Al andar, el tejido se mueve con el paso sin pegarse ni resistirse: hay una fluidez que se nota desde los primeros minutos y que se mantiene a lo largo del día.
La doble lazada frontal permite que te sientes, te levantes y subas escalones sin tener que pensar en la prenda. No hay tensiones en la cadera, no hay tirones en la costura. El tejido de poliéster, con su estructura ligera, no genera calor acumulado ni peso incómodo en los hombros o la cadera.
A las cinco horas de evento, la Falda Rania sigue cayendo igual que al principio. No se arruga con el calor del cuerpo, no pierde la forma al sentarte durante el banquete, no se deforma si pasas de la silla al suelo en una celebración más informal. Es esa sensación de ir cómoda sin que se note que vas cómoda: la prenda trabaja, tú no tienes que hacerlo.
El tallaje de Ezelma está pensado sobre medidas reales tomadas en taller, no sobre tablas internacionales estandarizadas. Eso significa que los patrones están ajustados para favorecer proporciones femeninas reales, con atención especial a la cadera y la cintura, que son los dos puntos críticos en una falda larga con lazada.
Para saber tu talla en la Falda Rania, lo más útil es que te midas la cintura y la cadera en casa antes de hacer el pedido. Solo necesitas una cinta métrica flexible y un minuto: cintura en su punto más estrecho, cadera en su punto más ancho, con la cinta horizontal y sin apretar. Con esas dos medidas, la tabla de tallas de la ficha te da una respuesta directa.
Si estás entre dos tallas, en una falda con lazada frontal como la Rania la recomendación general es elegir la talla superior: la lazada te permite ajustar la cintura a tu gusto, y es preferible tener algo de margen en cadera que quedarte justa en ese punto.
Si tienes dudas antes de hacer el pedido, el equipo de Ezelma está disponible por WhatsApp. Puedes enviar tus medidas o incluso una foto con tu prenda habitual de referencia y te orientan sin compromiso. El objetivo es que cuando la Falda Rania llegue a tu puerta, ya sepas que es la tuya.
En producción masiva, el patronaje de una falda larga se construye sobre una talla estándar internacional y se escala hacia arriba y hacia abajo con ajustes proporcionales automáticos. El resultado es una prenda que funciona estadísticamente bien para un rango amplio de cuerpos, pero que no ha sido pensada para ninguno en particular.
La Falda Rania viene de un proceso diferente. El patrón se desarrolla en taller, con decisiones concretas sobre dónde va la lazada, cómo cae el vuelo desde la cadera, cómo se comporta el tejido en movimiento. Esas decisiones las toma alguien que sabe coser y que puede ver el resultado sobre un cuerpo real antes de que la prenda entre en producción.
Las series cortas también significan control de calidad real: cada unidad pasa por revisión antes de salir del taller. Las costuras, las lazadas, el corte del bajo. No es un control estadístico por muestreo: es una revisión pieza a pieza. Eso se nota en cómo aguanta la prenda a lo largo del tiempo y en cómo responde el tejido después de cada lavado. La Falda Rania no está pensada para una temporada: está pensada para ser usada.
Combina la Falda Rania con una blusa de seda en tono crema o marfil, ajustada al cuerpo y con cuello discreto. El contraste entre el blanco roto y el verde del estampado cachemir es limpio y equilibrado. En el calzado, una sandalia de tacón medio en nude o dorado mantiene la línea sin restar protagonismo a la falda. Para la joyería, pendientes de aro en dorado mate o una cadena fina. El tocado, si el evento lo pide, en la misma gama cálida: paja, ala corta, sin exceso de volumen.
Lleva la Falda Rania con un top de punto fino en verde botella o en negro, que recoja el tono oscuro del estampado. El volumen va abajo, así que arriba puedes permitirte una silueta más ceñida sin que el conjunto resulte pesado. Mule de tacón grueso en negro o marrón tostado. Bolso pequeño de mano en piel. Joyería en plata o acero: pendientes de gota largos o maxipendientes geométricos. Sin tocado: el estampado ya hace el trabajo visual necesario.
La Falda Rania en formato más informal funciona con una camiseta de lino en blanco roto, ligeramente entallada, por dentro de la falda con la lazada bien marcada. En el calzado, una sandalia plana de tiras en cuero natural o una alpargata con cuña baja. Bolso capazo en paja o rafia. Sin joyería excesiva: un brazalete o una pulsera fina. El estampado cachemir tiene suficiente peso visual para sostener un look sin accesorios protagonistas.
Cuando una prenda se produce en series cortas dentro de un taller pequeño, las decisiones de patronaje no las toma un algoritmo de optimización de costes: las toma una persona que conoce el tejido, que ha visto cómo se comporta al cortarlo en diagonal, que sabe qué ocurre con el largo cuando el poliéster se somete a la temperatura de la plancha.
En la Falda Rania, eso se traduce en detalles concretos: la lazada doble está cosida para que no se deshaga en el transcurso del evento aunque la ajustes varias veces. El bajo está rematado con precisión para que caiga recto independientemente de la talla. El corte del estampado en las costuras está cuidado para que el cachemir no quede partido en un punto incómodo visualmente.
Ninguno de esos detalles aparece en la etiqueta ni en la fotografía de producto. Pero se notan cuando te la pones, y sobre todo se notan cuando llevas cuatro horas con ella y la prenda sigue exactamente igual que al principio de la tarde.
La Falda Rania se diseña y confecciona íntegramente en España, en series limitadas. Eso no es un argumento de marketing: es la razón por la que el control de calidad es posible y por la que las posibilidades de coincidir con otra invitada en el mismo evento son muy bajas.
Ezelma no trabaja con grandes volúmenes. Cada vez que una referencia se agota, no vuelve a producirse de forma automática. Si la Falda Rania está disponible en tu talla hoy, eso ya es información relevante. No es urgencia artificial: es simplemente cómo funciona la producción de moda cuando se hace en pequeño y con criterio.
La Falda Rania es 100% poliéster, lo que simplifica su mantenimiento sin sacrificar durabilidad. Puedes lavarla a máquina en programa delicado o a mano con agua fría y jabón suave. No necesita centrifugado fuerte: con un escurrido suave a mano y tendida en horizontal o colgada con pinzas desde la cintura es suficiente para que recupere su forma.
Para plancharla, temperatura baja y, si es posible, con un paño fino entre la plancha y el tejido. El poliéster no tolera bien el calor directo e intenso. Si la lazada ha quedado arrugada tras el lavado, basta con vaporizar ligeramente y dejarla caer.
Para guardarla entre usos, cuélgala en una percha ancha para que el largo no se doble. Si la transportas al evento en maleta, enróllala en lugar de doblarla: las arrugas de rodillo desaparecen solas al colgarla durante unos minutos. Con estos cuidados básicos, la Falda Rania puede acompañarte durante muchas temporadas sin perder caída ni color.
Mídete cintura y cadera en casa con una cinta métrica y consulta la tabla de tallas de la ficha. Si estás en el límite entre dos tallas, en una falda larga con lazada como la Falda Rania te recomendamos la talla superior: la lazada permite ajustar la cintura y es mejor tener margen en cadera que quedarte justa. Si aun así tienes dudas, escríbenos por WhatsApp con tus medidas y te orientamos antes de que hagas el pedido.
Sí. Ezelma acepta devoluciones en las condiciones estándar: prenda sin usar, con etiquetas y en el plazo indicado en la política de devoluciones de la web. Si te pones en contacto con el equipo antes de devolver, en muchos casos podemos ayudarte a encontrar la talla o el modelo que mejor se adapta a lo que buscas.
Sí. La Falda Rania tiene suficiente vuelo en el largo para que sentarse durante horas no genere tensión en la cadera ni en la cintura. La lazada frontal no aprieta aunque estés sentada un tiempo prolongado, especialmente si la llevas con el ajuste justo, sin sobreapretarla.
La composición es 100% poliéster. Es un tejido ligero, fácil de cuidar y que mantiene bien la forma a lo largo del día. No necesita planchado intensivo y se lava sin complicaciones en programa delicado.
La Falda Rania tiene lazada ajustable en la cintura, lo que la hace compatible con diferentes momentos del embarazo, especialmente en los primeros meses. Para etapas más avanzadas, te recomendamos que consultes con nuestro equipo por WhatsApp para valorar talla y ajuste según tu momento concreto. Para lactancia, al ser una falda sin acceso al torso, no hay restricciones de uso.
Sí. Con una camiseta de lino o un top sencillo, la Falda Rania funciona perfectamente en una comida familiar, una terraza de verano o una reunión cultural. El estampado cachemir tiene suficiente personalidad para sostener un look sin necesidad de contexto ceremonial.
Los plazos de entrega están detallados en la página de envíos de Ezelma y pueden variar según la disponibilidad de stock. Si tu evento tiene una fecha concreta, escríbenos antes de hacer el pedido para confirmar que los tiempos se ajustan a lo que necesitas.
Puedes contactar con el equipo de Ezelma directamente por WhatsApp. Puedes enviarnos tus medidas, contarnos el tipo de evento y la hora, o incluso mandarnos una foto de referencia de lo que buscas. Te respondemos con criterio de estilista, sin compromiso de compra.
Si has llegado hasta aquí y la Falda Rania sigue en tu cabeza, probablemente ya tienes la respuesta. El equipo de Ezelma está disponible para resolver cualquier duda antes de que hagas el pedido. A veces una conversación corta es todo lo que hace falta para llegar al evento sabiendo exactamente lo que llevas puesto.